jueves, 19 de mayo de 2016






Otra impresionante creación de este artista único que es Harv, óleo sobre lienzo representando a Gene Simmons, miembro y fundador de la conocidísima banda de rock KISS.

Y otra historia de la increíble vida de Harv, relacionada también con el rock y sus comienzos sobre los escenarios.

En los años 80 corrían tiempos muy oscuros y tenebrosos para la gente de Irlanda del Norte, en plena guerra entre católicos y protestantes, bombas explotando en el centro de la ciudad, muertes de inocentes y un miedo que recorría la espina dorsal de todos los habitantes de este país, las comunidades de católicos y protestantes separadas a lo largo de toda la ciudad de Belfast por muros infranqueables y vallas de seguridad, lo único que unía a un cierto número de personas de estas dos comunidades separadas por el odio era la música rock. Las únicas bandas que se atrevían a ir a tocar a Irlanda del Norte en aquella época eran bandas de rock y la gente de ambos lados del muro se unía en los conciertos para disfrutar de la música y pasárselo bien, surgiendo muchas amistades de este modo que en la vida diaria hubieran sido absolutamente imposibles. De esta manera conoció Harv a su buen amigo Desi Cassidy, convirtiéndose en inseparables y corriendo innumerables aventuras. Desi acogió a Harv como a un hermano pequeño al que proteger y cuidar y le llevaba muchas veces al otro lado del muro, donde hubiera sido impensable que Harv cruzara solo o sin la protección de Desi, para juntarse con otras bandas y cantar con ellos en locales y bares, colaborando así los dos “bandos”, unidos por el rock. Desi cuidaba tanto de Harv que cuando le llevaba a tocar a este tipo de bares (como una ocasión que Harv recuerda muy bien en Anderson Town), siempre se aseguraba de que un taxista de confianza le llevara de vuelta a su casa sano y salvo y le pedía al taxista que al llegar a casa de Harv llamara por teléfono al bar para asegurar que había llegado bien. Desi también le hacía cumplir algunos de sus sueños, que de otra forma no hubiera podido llevar a cabo, como cuando en una ocasión apareció en casa de Harv con una entrada para ir al festival de Donington (la meca de los heavies por aquella época) y unos billetes de avión.

Haremos un inciso aquí para contar una anécdota que ocurrió en este festival; Desi había reservado un hotel en particular sabiendo que los roadies de Iron Maiden (los roadies, para quien no conozca la palabra, son los pipas o técnicos de sonido, transportistas y la gente que se encarga de todos los aspectos relacionados con la banda y viajan con ellos a todas partes) se alojaban es ese mismo hotel; uno de estos roadies era de Belfast, con lo que Desi y Harv tenían la esperanza de conseguir través de este chico algunos pases de camerino para poder conocer a Iron Maiden. Estando en el bar del hotel llegaron los roadies, uno de ellos un tío enorme con pelo largo, barba y una camiseta de Stiff Little Fingers, detalle que les confirmó que aquel era el roadie de Belfast. Harv, con la valentía que da tener unas cervezas de más en el cuerpo se levantó a hablar con él y utilizando todo su encanto belfasiano le dijo amablemente “¿tú crees que siendo un compañero de Belfast, podrías conseguirnos unos pases de camerino para conocer a la banda?” a lo que el roadie, mirando hacia abajo, sonrió, puso su mano en el hombro de Harv y con un vozarrón de trueno le dijo “FUCK OFF!”, se dio la vuelta y se fue. (Para los que no entiendan la frase, la traducción literal es básicamente “Que te jodan”). Este incidente hizo que Harv decidiera no volver a molestar a ningún roadie…si era de Belfast.

Retomando nuestra historia de la amistad de Harv con Desi, unos meses después Desi invitó a Harv a tocar en la zona Oeste de Belfast con el grupo que Harv lideraba por aquel entonces, EMERALD, formado por algunos miembros de Sweet Savage. Emerald era por aquel entonces la banda local más grande que había y siempre había lleno absoluto en sus conciertos. En esta ocasión este concierto iba a celebrarse en el Club Social Terry McDermot, pero habiendo estado allí anteriormente con Desi, Harv sabía que el lugar no estaba preparado para acoger un concierto. No había escenario, ni equipo de sonido ni de luces, pero Desi le aseguró que no debía preocuparse de nada pues él mismo construiría un escenario y traería a técnicos de luces y sonido con sus respectivos equipos, así como efectos de humo para el escenario. En las semanas siguientes la gente estaba muy expectante de ver a Emerald en aquella parte de la ciudad y las entradas se agotaron enseguida. Harv estaba un poco preocupado y le dijo a Desi que esperaba que todo estuviera organizado pues no quería llegar al local y ver que tenían que tocar en la pista de baile en vez de en un escenario. Desi le aseguró que estaba todo organizado y que él mismo junto con su amigo Brendan habían construido el escenario y estaba todo perfecto. Como Desi lo había organizado todo y Harv confiaba plenamente en él, se quedó tranquilo.

Cuando el grupo llegó al club, allí se alzaba nuevo y perfecto el escenario, preparado para recibir a la banda. La sala estaba llena y no cabía un alfiler, la gente apretándose contra el escenario, todo el mundo expectante para ver a la banda de Harv.
Emerald solía abrir sus conciertos con la famosa canción Tugging at my Heartstrings (que luego se grabaría en el primer álbum de Stormzone, “Caught in the Act”). En esta canción Harv comenzaba a saltar rítmicamente arriba y abajo con el brazo levantado y el puño en alto, siguiendo el ritmo de la música. Y en esto estaban, el grupo tocando enérgicamente, Harv botando sin parar sobre el escenario, las luces parpadeando y el efecto de humo rodeando a la banda. La gente también empezó a botar imitando a Harv. El humo empezó a subir tan alto que ya casi solamente se podía ver el brazo de Harv apareciendo y desapareciendo por encima de la cortina de humo, según saltaba arriba y abajo. Harv comenzó a cantar e inmediatamente después la gente escuchó un grito a través del micrófono y dejaron de ver el brazo de Harv surgiendo por encima del humo. Cuando la cortina de humo se dispersó, todo el público pudo ver cómo Harv se había colado por un agujero que se había abierto a sus pies en el escenario y el cantante de Emerald se encontraba atrapado, su cuerpo solo visible de hombros para arriba, mirando cara a cara al público, que comenzó a reírse incontroladamente, al igual que la banda que sin dejar de tocar y reír, miraban el escenario bajo sus pies con pánico, esperando no correr la misma suerte!

El escenario estaba hecho de madera contrachapada barata y mientras el grupo, el público y probablemente Desi se reían sin parar, las tablas de madera tenían atrapado a Harv de tal forma que se le clavaban en el cuerpo y era imposible tirar de él para sacarle de allí pues le hubieran atravesado de parte a parte. (Si alguien ha visto la película de Tom Hanks “Esta Casa es una Ruina” – en inglés The Money Pit – se hará una idea de la situación de Harv en aquel momento). De modo que tuvieron que sacarle tirando de él hacia abajo, de lo que se encargó otro de sus amigos, Alan Cook, que tiró de sus piernas hasta liberarle y rompió un lateral del escenario para que pudiera salir por allí.
En este punto en el que estamos Harv volvió a subirse al escenario y con el público aún riéndose incontrolablemente comenzó a cantar y completó el concierto, teniendo mucho cuidado de evitar el abismo que se había abierto a sus pies.
A pesar de aquello el concierto fue impresionante y todo el mundo disfrutó muchísimo. Y para quien se lo esté preguntando, NO, Harv no perdió la confianza en su buen amigo Desi Cassidy.





martes, 17 de mayo de 2016





Nueva obra de la colección IDOLOS DEL ROCK; se trata de un óleo sobre lienzo representando a Paul Stanley, guitarrista y cantante del mundialmente famoso grupo de rock KISS.

Harv tiene muchas influencias del rock y el Heavy Metal que se representan en sus creaciones, debido a su pasado y su presente como cantante de un grupo de Heavy Metal y sus experiencias en el mundo de la música. Esta pintura de hoy nos lleva a una nueva historia de Harv, esta vez sobre los escenarios, que ocurrió en sus comienzos como cantante.

Nos remontamos al año 1985, cuando en Belfast solamente existía un lugar donde las bandas locales podían tocar en frente de su público. Este lugar era el Labour Club, con una zona de escenario, una barra de bar y una zona de camerinos. También existía otra área más apartada y prácticamente en penumbra, como si se tratara de un local diferente, destinada solamente a los punks, zona que poca gente se atrevía a penetrar pues corría la leyenda de que quien entraba, ya no salía.

El Labour Club había sido sido multado varias veces por el Departamento de Salud y Seguridad pues era un lugar oscuro, insalubre y muy poco seguro. Estaba prácticamente en ruinas, no había salida de emergencia, la humedad se comía las paredes, había zonas completamente sin luz y cables pelados expuestos en cada esquina. También había ratas.
Sobre el escenario la cosa no mejoraba, pues era un escenario muy pequeño con una iluminación pésima y zonas en total oscuridad. También había una viga que lo cruzaba de lado a lado, casi a la altura de las cabezas de los músicos que escondía los cables expuestos de la (no) “iluminación” del escenario.

La zona de los camerinos estaba siempre más llena de gente que la zona del bar, principalmente por dos razones: la primera razón es que era la única zona del local con un calefactor y la segunda porque allí se podía beber el alcohol que la gente traía a escondidas desde su casa. El caso es que todas las bandas querían tocar en este sitio, a pesar de las condiciones infectas del lugar, ¡porque era el único sitio en el que tocar!

Cierto día Harv se encontraba en este club tocando con su por aquel entonces banda Seventh Dawn, en la que se encontraban músicos de la talla de Speedo y Davy Bates (quien a día de hoy forma parte de Stormzone, la actual banda en la que Harv es cantante) que habían formado parte de Sweet Savage junto a Vivian Campbell. Davy Bates fue una temprana referencia para el batería de Metallica Lars Ulrich (por lo que desde aquí y en nombre de Davy Bates, pedimos disculpas…).

En aquella época y con recursos económicos muy limitados todas las bandas buscaban el protagonismo intentando realizar trucos sobre el escenario que les distinguiera de las demás bandas; coreografías ensayadas, algo de pirotecnia y efectos especiales (muy limitados), etc. Durante este concierto en particular Harv ya tenía en mente el truco que iba a llevar a cabo durante el concierto y en mitad de este, cuando todo iba muy bien y el grupo se encontraba tocando una versión de la canción de Michael Schenker “Armed & Ready” Harv decidió comenzar a temblar y a convulsionar de manera incontrolable, con lo que aparentemente era humo saliéndole de la cabeza y de dentro de las mangas de su chaqueta, emitiendo al mismo tiempo un chillido muy agudo que pareció un poco fuera de lugar, pues todo esto ocurría durante el solo de guitarra de Speedo. Harv, acto seguido, giró tres veces sobre sí mismo y se desplomó en el suelo. Este truco tan fantástico pareció coger por sorpresa incluso al resto de su banda, que se quedaron mirando expectantes de ver lo que ocurriría a continuación. El público aplaudía frenéticamente y la banda seguía tocando, preguntándose por qué Harv no se levantaba del suelo. Speedo se acercó a darle unos toquecitos con el pie, gritando “levántate” por encima de la música que seguía sonando. Esto pareció hacerle volver a la vida pues de un tremendo salto se puso en pie, con el pelo cardado completamente frito y de punta y con lo que parecía humo saliéndole por las orejas. Sólo entonces, cuando el resto de la banda se dio cuenta de que Harv estaba en shock y no podía continuar con la canción, descubrieron que durante el solo de guitarra de Speedo, Harv decidió colgarse de la viga que había por encima de su cabeza y balancearse de un lado a otro… ¡ese iba a ser su truco para impresionar al personal! Pero Harv desconocía que escondidos en la oscuridad de la viga se encontraban los cables pelados de la iluminación que le hicieron electrocutarse al tocarlos con sus manos sudadas. De modo que las convulsiones, el humo y posterior desmayo fueron el resultado de miles de voltios de electricidad recorriendo su cuerpo.

A Harv le gustaría decir que este desafortunado incidente (o afortunado, según como se mire, pues hizo disfrutar realmente al público allí presente) hizo que el departamento de salud y seguridad clausurara finalmente el lugar, pero en vez de esto el manager del club le llevó a una esquina del bar y le ofreció una pinta de Guinness mientras le susurraba “haremos como que no ha ocurrido nada eh?”

Desde aquel día y hasta que el local finalmente cerró (y cuando digo cerró me refiero a “se derrumbó”) todos los grupos que tocaron allí recordaron no colgarse de la viga que había encima del escenario.

Irónicamente, cuando muchos años después el edificio colapsó, lo único que quedó en pie fue la maldita viga con sus cables pelados. No dudamos que alguna pobre rata desafortunada que aún pasaba por allí se achicharrara en aquella viga, el Labour Club mortal hasta el final.

Kisses a todos/as

Bea H.






lunes, 16 de mayo de 2016

Y aquí están las camisetas para que veáis como han quedado!!! Esto es solo un ejemplo pero las tenéis de TOOOOOOODOS LOS COLORES!!!

Están todas disponibles en la tienda online Harv´s Twisted Ink!!!

Bea H.














!!!!YA ESTÁN EN LA TIENDA ONLINE LOS DISEÑOS DE LOS ZAPATOS!!!


Debido a una petición especial que hemos tenido, ya hemos incluido en la tienda online de Harv´s Twisted Ink los diseños de los zapatos, con un toque diferente al de los cuadros!! De momento "solo" están disponibles las camisetas de chica y de chico y las sudaderas, pero en la semana que entra también incluiremos los BOLSOS y las TAZAS!!! No dejéis de visitar nuestra tienda online, a la que tenéis acceso pinchando en el enlace o desde la página principal de este blog

Os dejamos aquí abajo las nuevas imágenes de los zapatos que están en las camisetas.

Si alguien tiene alguna pregunta ya sabe donde contactarnos:

harvtwistedart@yahoo.com

Esperamos que os gusten!!! 

Kisses a todos/as

Bea H.












domingo, 15 de mayo de 2016





Os presentamos hoy un impresionante retrato en óleo sobre lienzo de Phil Lynott, el que fuera cantante y líder del mítico grupo de rock Thin Lizzy. Este retrato forma parte de otra de las colecciones de Harv, “Ídolos del Rock” que poco a poco iremos desgranando en nuestro blog.

Este retrato de Phil Lynott nos da pie a contar otra de las anécdotas de la curiosa vida de este gran artista que es Harv. Estamos en el año 1978 cuando Harv rondaba los 15 años y como buen adolescente empezaba a descubrir aparte del rock, todas las cosas “prohibidas”. En este caso se trataba de los cigarrillos, a los que él y sus amigos se habían aficionado. Por esta época su padre había comprado un equipo de música que constaba de tocadiscos, radio y cassette. Un compañero de su padre quería grabar en casette unos Lps que tenía en su casa y le encargó a Harv que lo hiciera con su nuevo equipo de música. Así fue como Harv conoció a grupos como Thin Lizzy, Boston y AC/DC.

Él y sus amigos se empezaron a aficionar al rock y como ya he contado, a fumar.
Habiendo estado escuchando hasta aquel momento solamente música pop, grupos como Thin Lizzy o AC/DC eran para aquellos adolescentes algo de fuera de este mundo, un nuevo y excitante universo por descubrir que les hacía no pensar más que en poder verlos tocar en directo.
Cierto día Thin Lizzy anunciaron que tocarían en el Ulster Hall de Belfast en dos semanas y la entrada costaba 5 libras esterlinas. El dinero de la paga de aquella época no les daba a estos chicos para poder permitirse una entrada de concierto, así que si querían ir a ver a su banda, tendrían que trabajar extra para poder costeárselo.

Para conseguir el dinero en aquel momento existía en Belfast una opción que utilizaban muchos jóvenes; se trataba de levantarse a las 4 de la madrugada e ir a la fábrica de leche Dale Farm, a ofrecer su ayuda a los camioneros que salían de la fábrica a esas horas para repartir las botellas de leche por toda la ciudad. El trabajo consistía en ir en el camión con el conductor y bajarse en todas las casas y todos los lugares donde tenían que repartir las botellas de leche, a depositar dichas botellas en las puertas de estos lugares. Por este trabajo que duraba de 4.30 de la madrugada a 8.00 de la mañana les pagaban a estos chicos 50 peniques (para entendernos el equivalente más o menos de 40 céntimos. ¿Explotación, he oido por ahi?). Después, por supuesto, tenían que ir a la escuela. A pesar de las precarias condiciones era un trabajo muy deseado, pues muchos eran los chicos que esperaban a esas horas a la puerta de la fábrica y muy pocos los elegidos para llevar a cabo la tarea.

Mientras esperaban la salida de los camiones y en las espantósamente gélidas madrugadas de Belfast, sin tener nada mejor que hacer y para calentarse, fumaban. Pero claro, ¿qué ocurría con estos chicos que prácticamente no tenían donde caerse muertos? Ocurría que obviamente tampoco tenían dinero para tabaco, de modo que iban recogiendo las colillas o los cigarros a medio acabar que se encontraban por el suelo de camino a la fábrica de leche. Los reunían y se los fumaban después.

Dos semanas después de empezar a trabajar como ayudantes de repartidor de leche, Harv y sus amigos ya habían reunido el dinero suficiente para poder ir a ver a Thin Lizzy.
Era el primer concierto de rock de Harv, Thin Lizzy en la gira del “Live & Dangerous” (la vida da muchas vueltas y años después Harv y su grupo compartirían una gira con Thin Lizzy de la que quedan muchísimas anécdotas, algunas no hace falta decirlo, no aptas para todos los públicos) y este se quedó petrificado y alucinado y noqueado y con ganas de más durante esa descarga de adrenalina y esa fuerza que la banda tenía y esos pelos largos y esa ropa y esas personalidades arrolladoras, que hicieron mella en este chico de quince años.
El caso es que por aquel entonces era muy normal que los músicos fumaran sin parar sobre el escenario y cuando el show acabó y el público se fue dispersando, Harv se quedó de pie mirando aún en dirección al escenario, soñando que Phil Lynott todavía seguía allí. Cuando volvió en sí se dio cuenta de que en el suelo del escenario, junto al micrófono de Phil Lynott había un cigarro que había sido tirado y apagado a medio fumar y sin que le vieran sus amigos cogió el cigarro y se lo guardó en el bolsillo.
Cuando llegó a casa sacó el cigarro como si se tratara de una joya de la corona y lo enmarcó junto con una foto de Phil Lynott que había recortado de una revista y un papelito en el que escribió “Este cigarro estuvo en la boca de Phil Lynott”. Colgó este increíble hallazgo en la pared al lado de su cama y durante dos semanas los amigos de Harv fueron en procesión a su casa a admirar el cigarro enmarcado, muriéndose de envidia porque Harv había conseguido algo tan codiciado. Solamente cuando has tenido esa edad y has sido fan de un grupo de rock eres capaz de comprender cómo cualquier objeto, cualquier gesto que te dediquen, cualquier cosa para los demás absurda, es para ti un verdadero tesoro.

Dos semanas más tarde AC/DC anunciaron que tocarían en Belfast, de modo que Harv y sus amigos decidieron ponerse manos a la obra y levantarse de nuevo a las 4 de la madrugada para ir a trabajar a la fábrica de leche. Ni que decir tiene que por aquella época AC/DC no cobraban por una entrada la cantidad absurda que cobran ahora, pero aun así era un precio inaccesible para un chaval de 15 años.

En esta vida hay dos tipos de personas: las que madrugan con facilidad pegando un bote y saltando de la cama cuando suena el despertador…y las que no. Harv pertenece al segundo grupo. Por este motivo él y sus amigos idearon un plan para que los más madrugadores pudieran ir casa por casa avisando a los más perezosos para ir a la fábrica de leche. Evidentemente no podían llamar a la puerta a esas horas de la madrugada, así que decidieron hacer lo siguiente – los que tenían más dificultades para levantarse tan temprano, como le ocurría a Harv, se ataban un hilo al dedo gordo del pie al irse a dormir; este hilo iba desde dedo el gordo del pie, pasando a través de la ventana y llegaba hasta el jardín frontal de la casa o la acera de la calle, para que los primeros que se hubieran levantado se pasaran por las casas de aquellos más dormilones y desde la calle pegasen un pequeño tironcito del hilo para despertar a sus amigos. No hace falta decir que aquí la confianza en que tu amigo diera solamente un pequeño tironcito al hilo jugaba un papel primordial, pues en caso contrario lo mejor que te podía pasar era que te dislocaran el dedo del pie; lo peor salir disparado por una ventana cuando estabas en lo mejor del sueño.

Pues bien, una de estas madrugadas Harv se despertó cuando su amigo Ted tiró del hilo; bajó a abrirle la puerta y le hizo pasar a su habitación mientras Harv se lavaba los dientes en el cuarto de baño y se preparaba para ir a la fábrica. Se pusieron los dos en camino y para no perder la costumbre fueron buscando por la calle cigarros a medio fumar que la gente hubiera tirado para poder fumárselos mientras esperaban a los camiones. Ted se agachó a mitad de camino y cogió colillas del suelo. Al llegar a la fábrica le dijo a Harv – “fíjate el cigarro que he recogido viniendo hacia aquí, vamos a fumárnoslo, está casi intacto”. De modo que se pusieron a fumar y cuando hubieron acabado salieron los camiones y Ted se montó en uno de ellos. Antes de que arrancara, desde la ventanilla, le dijo a Harv “¿te ha gustado el cigarro que nos hemos fumado?” y Harv dijo “sí, claro”. Ted insistió “pero, ¿lo has disfrutado de verdad?”, a lo que Harv contestó “Claro que sí, ¿por qué insistes tanto?” y cuando el camión arrancaba y se alejaba del lugar, Ted gritó por la ventanilla “Me alegro, ¡porque ese era el cigarro de Phil Lynott!!”. Y mientras Harv contenía las lágrimas de rabia, Ted gritó: “No te preocupes, ¡seguro que consigues otro en el concierto de AC/DC!”.
No solamente Harv no consiguió ni buscó otro cigarro en el concierto de AC/DC, sino que aquel, el cigarro de Phil Lynott, fue el último cigarro que Harv se fumó EN SU VIDA.

Espero una vez más que disfrutéis de la historia y sobre todo de esta maravillosa obra de arte.

Bea H.